Innovación, el plato fuerte.

Recientemente un restaurantero neoyorkino publicó en el blog de Craiglist que analizando las grabaciones de los últimos 10 años en su local, notó que el tiempo que los comensales pasan en su restaurant paso de 1 hora con 5 minutos a 1 hora con 55, casi se duplico,  esto es debido a que los clientes pasan más tiempo utilizando sus smartphones, conectándose al wifi, tomando selfies y fotos grupales, enviando mensajes y subiendo a las redes sociales cada platillo que llega a su mesa. Como consultor de innovación podría recomendar un modelo de negocio basado en el cobro no por platillo sino por minuto porque ya existen restaurantes que así lo hacen.

Lo cierto es que los clientes esperan cada vez más y exigen sabores nuevos, mejores experiencias, mayor atención, en pocas palabras quieren que el restaurante los sorprenda. Si la sorpresa es agradable se compartirá en redes sociales y atraerá nuevos clientes, por el contrario, si no hay nada bueno que comentar el lugar sufrirá el desprecio o lo que es peor la furia sus clientes.

¿Qué pueden hacer los restauranteros antes este fenómeno? Lo mismo que hacen todas las industrias que buscan diferenciarse: innovar.

Existen 3 grados de innovación y es necesario tomarlas en cuenta cuando se busca un idea disruptiva para atraer público y mantenerlo fiel:

1)   Nuevo en la empresa,

2)   Nuevo en el mercado

3)   nuevo en el mundo.

Si cruzamos los grados con las tendencias de la industria podremos encontrar algo que nuestra competencia no esté mirando y posicionarnos como una opción nueva y apetecible.

Sustentabilidad: cada vez hay más personas preocupados por el origen de sus alimentos, quieren que sean orgánicos, locales, que respeten en entorno. Un buen ejemplo es Chipotle, una cadena de Fast Foods, que vende burritos orgánicos y cuyo eslogan es: Lo que tú comida come, es lo que tú comes.

Comida callejera: estamos siendo testigos del auge de los Food Trucks, que ofrecen comida de calidad a precios no tan elevados, aprovechando que a los mexicanos nos gusta comer en la calle se han vuelto una buena alternativa contra los puestos banqueteros.

Pet friendly: En una sociedad que es cada vez más amable con los animales no resulta extraño que se creen opciones pensando en ellos. Perros, gatos o incluso conejos son bien recibidos en este tipo de restaurantes, cuentan con agua, comida e incluso área de juegos.

Multisensoriales: Comida no solo para el paladar sino todos los sentidos, por ejemplo comer con los ojos vendados, restaurantes pop-ups en lugares poco comunes como una bodega o el patio de una casa que nacen y desaparecen el mismo día, cenar en las alturas sobre una plataforma a 15 metros del suelo.

Existen muchas otras tendencias pero estas son para ejemplificar lo que ya existe en el medio, pero bien podría aplicarse lo que está sucediendo en otras industrias como gamification, personalización, freemium, do it yourself , impresión 3D, internet of things, etc.

Siendo muy prácticos, podrías adaptar una tendencia de la industria a tu empresa para llegar a nuevos consumidores que adoran a sus mascotas o que están dispuestos a pagar más por ingredientes orgánicos, esto es innovación incremental, pero si realmente quieres ser un disruptor del mercado debes pensar en algo que tus clientes no hayan visto como reemplazar meseros por drones, inteligencia artificial para generar nuevos platillos o no solo buscar nuevos clientes sino crear una comunidad de fans como hacen las marcas de ropa y calzado.

Estamos en el siglo de la innovación y todas se las industrias deben subirse al barco antes de que sea demasiado tarde.

Andrés Cedillo

Director General de Cultus Innovación.

Publicado originalmente en revista NEO