Un innovador siempre tiene razón antes de tiempo.

Cuando hablamos de innovación por lo regular pensamos en grandes inventores o en empresas gigantescas con estudios de mercado millonarios diseñando productos que la gente no necesita pero que pagará muchísimo dinero para adquirirlos. Hoy en día está percepción está muy equivocada, recordemos esa frase de Guy Kawasaki que dice:

“Siempre hay, en algún lugar, dos tipos en un garaje planeando tu destruir tu empresa. O vas por delante de ellos, o lo lograrán”

Aunque hay algunas teorías que lo refutan, pero casi todos estamos de acuerdo que los grandes innovadores hoy en día están surgiendo en start-ups que tiene como propósito generar ideas disruptivas dentro de alguna industria y poco a poco cambiar los paradigmas. Todas las mercados están sufriendo cambios en mayor o menor medida y quienes no se están subiendo al barco de la innovación seguramente van a naufragar.

Quienes están teniendo éxito con sus estrategias y permanecen es porque entienden y adecuan sus lanzamientos a la curva de adopción de la innovación.

Esta curva ideada por Everett Rogers en su tesis de doctorado para la Universidad de Ohio en 1962, nos habla de que cada invento, producto, servicio o modelo de negocio tiene que pasar por diferentes etapas para lograr el establecerse en los gustos de los consumidores.

Las categorías y porcentajes que establecen son: Innovadores 2.5%, adoptantes tempranos 13.5%, mayoría temprana 34%, mayoría tardía 34% y 16% rezagados.

Innovadores son los creadores del producto y su círculo cercano, muchas veces ni ellos sospechan que tienen algo genial en las manos hasta que alguien más los ve y comienza a imitarlos. En esta categoría entran todos los visionarios, aquellos que están creando tendencias, adelantados a su tiempo. Piensa en las nuevas empresas de tecnología que hoy dominan en el mundo, en algún momento sus creadores tuvieron la intuición necesaria para ver el camino antes que los demás.

Los adoptantes tempranos son los que siempre prueban las versiones betas de los productos. Ellos son parte fundamental porque aquí es donde muchos lanzamientos fracasan. Por lo regular los primeros en adoptar un producto son especialistas y su opinión es muy valiosa para difundir una innovación. Ellos pueden generar un buen o mal “boca a boca” por eso mucho les llaman influencers. Incluso en esta etapa es que se presenta el abismo, ese que menciona Geoffrey A. Moore en su libro Crossing the chasm, piénsalo de esta manera, de todos los reproductores MP3 que existieron solo el Ipod logró cruzar.

La mayoría temprana es gente muy práctica, a ellos llegan las versiones 2.0 una vez que ya han sido probadas y no hay duda de que son productos útiles y no van a fallar. Es la puerta de entrada el público masivo y algunas corporaciones esperan hasta este momento para lanzar las versiones de su producto una vez que está comprobado que existe público suficiente, muchos veces alguien hizo el trabajo difícil de intorducir una innovación y los demás se suman un poco más tarde. Que hoy exista variedad de leches deslactosadas cuando antes había muy pocas comprueba esta etapa.

La mayoría tardía es gente desconfiada, demasiado tradicional y no se animan a probar algo nuevo hasta que establece como el estándar de la categoría. Digamos que van uno o dos pasos atrás de los demás. Este público más el anterior nos dan el 68% del total, un mercado muy apetecible para cualquier compañía y muchas veces la competencia por abarcarlos cuesta mucho dinero pero quien lo logra se llevan una gran rebanada del pastel, el ejemplo más claro son las instituciones que hoy buscan bancarizar a los que nunca han creído en ellos.

Finalmente tenemos a los rezagados, son aquellos que no dejaban ir su celular de teclas cuando ya toda la tecnología era touch. No lo hacen porque quieran sino por que ya no les queda de otra.

Quien entiende esta curva y la lleva a la práctica en sus lanzamientos tiene ventaja para lograrlo. Para cerrar quiero dejarlos con una pregunta que los hará reflexionar ¿en qué momento de está curva se encuentra la cerveza artesanal en México?

Andrés Cedillo

Director General de Cultus Innovación.

Publicado originalmente en revista NEO